13 de Noviembre de 1978
TODO CONFIRMADO ES UN COMBATIENTE
Escribe, hijo mío, soy Jesús que quiero continuar la conversación acerca de los maleficios, que tan frecuentemente se llevan a cabo en Mi Iglesia.
Ayer te dije que ha de ser considerado como deber del propio estado exorcizar a aquellos que son golpea dos por maleficio y te señalé también a los buenos seglares que pueden y deben exorcizar. Cierto no serán pocos los que manifestarán asombro mientras otros fingirán escandalizarse por estas afirmaciones, pero ni su asombro ni su escándalo pueden cambiar la naturaleza de los hechos.
Todo Confirmado es insertado en el gran Ejército de la Iglesia, y, como todo cristiano es insertado naturalmente con el Bautismo y organizado en el Cuerpo Místico de Cristo, adquiriendo la Gracia que lo hace hijo de Dios, con todos los atributos relacionados a este gran y gratuito don hecho por Dios a todo bautizado, así todo Confirmado, en su papel de Soldado adquiere con el distintivo propio del soldado, distintivo y carácter invisible pero eterno, el derecho y el deber de participar en todas las actividades del Ejército del que forma parte y de las que la principal es combatir al común Enemigo.
El Sacramento de la Confirmación, así como el del Orden, os hace mayormente participes del Real Sacerdocio de Cristo, Víctima por excelencia, es más, la sola gran Víctima verdaderamente agradable y acepta al Padre, por la cual las almas son redimidas; ahora bien, redimir quiere decir liberar a las almas tiranizadas por el Maligno.
Además de este primario efecto, la Confirmación da al confirmado los Siete Santos Dones, por los que se inserta más establemente en el Cuerpo Místico, fortaleciendo todo el Cuerpo Social de Cristo, como por otra parte todo niño, llegado a la edad suficiente, es acoplado en la escuela para que con el estudio pueda mejor organizarse e insertarse en la Sociedad Civil en la que vive.
Ejército en desbandada... derrota inevitable
Hoy en la Iglesia no se comprenden ya estas cosas, que Por Sí mismas son muy sencillas, y por otra parte es gravísimo que por muchos Sacerdotes hoy no sean conocidas ni la naturaleza ni la finalidad de un Sacramento tan importante y que señala en la vida de los niños una etapa tan grande.
No creyendo ya en las potencias oscuras del mal, ¿cómo pueden explicar a los niños un Sacramento instituido por Mí, Verbo eterno de Dios, para que todo hombre que viene a este mundo Me escolte para combatir contra las fuerzas oscuras del Infierno?
¿Por qué te dije aquella noche que entregaras el crucifijo a “buenos” seglares y no a todos los seglares?
La razón es evidente: porque no todos los cristianos son buenos, no todos viven la vida de gracia y son temerosos de Dios, y por esto muchísimos carecen de las cualidades esenciales para la eficacia de las bendiciones.
Se te ha dicho que aquellos que son víctimas de los Demonios no pueden tener ningún poder sobre ellos, pues bien, hijo mío, si el mundo rebosa de mal es precisamente porque en el mundo y en mi misma Iglesia las potencias tenebrosas del Infierno no encuentran ya resistencia alguna, hechas naturalmente pocas excepciones; el Infierno hoy domina porque el gran ejército de mis soldados está en desbandada y desorganizado.
¡Oh, cuántos desertores en Mi Iglesia, y no sólo simples soldados, sino Oficiales, y altos Oficiales... y cuando en un ejército da comienzo la hemorragia de las deserciones, se acabó, la derrota es inevitable!
Mi Iglesia sin embargo no perecerá, porque Yo, Dios Uno y Trino, no lo permitiré, pero Ella es ya prisionera de las fuerzas oscuras del mal... y tú sabes lo que ha sucedido, sucede y sucederá: cosas tremendas, en las que las almas buenas y sencillas no pueden creer, sino a duras penas.
Iglesia prisionera, pero “viva”
Hijo mío, sé lo que piensas: ¡Si la Iglesia está prisionera son inútiles los esfuerzos encaminados a liberar a las almas esclavas del Enemigo!
No, no es así. Te he dicho prisionera, pero aún “viva”, y si está viva, como lo está, puede aún obrar, cierto con dificultad y sin poder contar con el éxito de sus esfuerzos, pero esto no importa, porque la actividad es señal de vida, así como en general el humo es señal de fuego, aunque no se le vea.
Cuando un pueblo se encuentra en un estado de cautividad tiende a la libertad, se mueve hacia la libertad, pero se hace cauto y prudente... así debéis actuar también vosotros, puesto que, os repito, los militantes de la iglesia de Satanás os miran, os espían, os odian y no están nada de inertes, es más conjuran contra vosotros; por lo tanto, actuad, sí, pero prudentemente, cautos sobre todo en el hablar.
El reino de Satanás, aun estando cercano a una gran derrota, ha alcanzado el máximo nivel de su potencia en la tierra y esto no se puede ni se debe ignorar.
Hijo, Te bendigo y Conmigo te bendicen mi Madre Santísima y San José, quienes siguen de cerca las varias fases de vuestra lucha.
Extiendo ésta mi bendición a todos aquellos que rezan, esperan y sufren por la Gloria de Mi Nombre y por la salvación de las almas.
Ámame, reza y repara.